Semana Santa, una semana que para algunos es lejos de santa

Las vacaciones son un momento para descansar, para celebrar, para renovar energía, para conocer nuevos lugares y probar nuevos alimentos. Sin embargo si estás tratando de cuidar tu peso o quieres comer mejor, pueden representar un gran reto. La Semana Santa está muy cerca, si quieres saber cómo prepararte para no ganar peso con los excesos, te ofrezco varios consejos.

Controla los impulsos 

Comer fuera de casa no tiene que ser sinónimo de comer alimentos poco sanos. Un gran problema en las vacaciones es que se come en exceso cuando es fuera de casa y el resto del día se come igual, por lo que se resume a comer más calorías, azucares y grasas de las que el cuerpo necesita.

Comiendo fuera prefiere opciones saludables: carnes a la plancha, viandas hervidas, ensaladas, vegetales y frutas como postre. También debes tener presente el tema de las porciones ya que en muchos lugares sirven porciones enormes. La clave está en pedir porciones más pequeñas como aperitivos, o bien compartir.

Modifica el plato

Si las combinaciones de los platos en el menú no son las mejores, intercambia complementos. Por ejemplo, si estás tratando de ahorrarte calorías de grasa, puedes ordenar los vegetales al vapor en lugar de salteados o puedes cambiar la yuca frita por la hervida y los tostones por plátano hervido.

Incrementa el consumo de frutas y vegetales

 Si en casa acostumbras a comer repetitivamente ciertas frutas, aprovecha la oportunidad para ordenar platos que ofrezcan alimentos variados a tu dieta y así probar nuevas combinaciones. Recuerda llenar la mitad de tu plato de vegetales y ensaladas, pide siempre algún vegetal como acompañante y rellena los revoltillos, tortillas y sándwiches con vegetales Así estás agregando más fibra dietaria, vitaminas y antioxidantes a tu alimentación.

Disfruta la experiencia, la compañía y  la comida

 Estás de vacaciones, de ocio, así que no tienes porque resistirte en totalidad de probar alimentos nuevos o algo que te apetezca.  La clave está en la moderación. Si te excediste en la cena de ayer, ajusta el almuerzo de hoy.

Muévete, camina, baila

 Es probable que tu rutina de ejercicios se vea interrumpida durante las vacaciones, sin embargo no significa que no seas activo durante este periodo. Como turista visitando un nuevo lugar no hay nada mejor que pasear y caminar, así estás quemando calorías y apreciando un entorno nuevo. Y si estás de fiesta, ¿qué mejor que bailar?

Un pecadito diario

 Trata de mantenerte en un gustito por día. Si es la cerveza, o el pastelillo tú decides cuál, pero no todos.

Mantente hidratado

 Si estás caminando mucho o estás en la playa estás en riesgo de deshidratarte.  Fuera de casa, procura llevar una botella de agua siempre contigo y bébela regularmente. ¡No confundas el hambre con la sed!