Mi rutina de ejercicios no es negociable

“Before the rest of the world is eating breakfast, the most successful people have already scored daily victories that are advancing them toward the lives they want» (Laura Vanderkam)

Recuerdo que así ha sido desde mis tiempos de estudiante. No había examen de bioquímica, ni trabajo de estadística que se interpusiera en el tiempo para ejercitarme. El ejercicio representaba como otros 3 créditos adicionales en mi agenda académica. Así asumía mi compromiso con éste.

El tiempo que dedicamos para hacer deporte no tiene precio. Es único, las mejores ideas surgen en ese estado de satisfacción catalizado por las endorfinas. Según estudios científicos, las personas que hacen ejercicio con regularidad se sienten con más energía en el trabajo y pueden tolerar más horas sin experimentar fatiga. Siento que luego de una buena rutina de ejercicios no hay nada de que temer, me siento invencible ante cualquier adversidad del día.

Hace más de 15 años hago ejercicios al menos 5 días a la semana, siempre en la mañana. Es tiempo exclusivo para mi. Para lograrlo, he sido firme con la agenda, en ocasiones muy creativa logrando que sean pocos los compromisos que interfieran. Por mucho tiempo me apenaba decir que comenzaba oficina a las 10 de la mañana. Cuando en realidad estaba más que lista desde las 6 de la mañana. Pero este tiempo, tan preciado, está reservado para mi y nunca me ha hecho menos productiva, al contrario, termino y quiero comerme el mundo.

En mi trayectoria como nutricionista además de ofrecer consultoría nutricional, y estudiar los hábitos alimentarios de mis clientes, puedo auscultar sus características, y relacionarlas con el estilo de vida. La gran mayoría que practica ejercicios a diario tiene una actitud mucho más asertiva, mejor estado de ánimo, y son personas exitosas.

¿Cuándo en el día recomiendo hacer ejercicios?

Entrenar a primera hora te obliga a acostarte antes, pero genera más constancia ya que es más difícil cancelar el entrenamiento por algún imprevisto. Además el ejercicio en la mañana te mantendrá activo todo el día.

Si trabajas por las mañana y tienes otros compromisos por las tarde (estudios, familia), el mediodía es el momento ideal, antes de pasar por casa y que te venza el cansancio. Come una merienda una hora antes y a ejercitarte!

Por las tardes estás más despierto y se libera el estrés acumulado durante el día. El riesgo es que pueden surgir imprevistos, por lo que te puede costar más cumplir con esta cita.

En la noche es menos recomendable porque el efecto eufórico que se genera con el ejercicio (aumento del ritmo cardíaco) puede confligir con el descanso y causar insomnio en algunas personas.

Luego de considerar estos puntos, mi recomendación es hacer ejercicio cuando más cómodo te resulte según tus compromisos (estudios, trabajo, familia). Recuerda que esto es para siempre, y debe fluír con tu ritmo, no anteponerse.

Muévete. Son tus pasos los que te llevarán al lugar donde quieres estar.