Un nuevo estudio presentado esta semana en la Conferencia Internacional de la Asociación de Alzhéimer de 2022 en San Diego, reveló que comer más alimentos ultraprocesados puede contribuir al deterioro cognitivo general, incluida la capacidad de procesar información y tomar decisiones. 

El estudio realizó un seguimiento de más de 10,000 brasileños durante 10 años y encontró que aquellos que consumían más del 20% de las calorías diarias procedentes de alimentos procesados presentaban un declive del 28% más rápido en la cognición global y un 25% más rápido en el funcionamiento ejecutivo en comparación con las personas que comían menos del 20%. Poca cosa no es. 

Y como si eso fuera poco, debemos tener presente que abusar de estos productos aumenta el riesgo cardiovascular y de desarrollar diabetes. Son insanos y por su conveniencia terminan reemplazando a los  alimentos frescos, como las frutas y los vegetales que, nos aportan antioxidantes para combatir los radicales libres y la fibra dietaria, indispensable para mantener la salud del microbioma intestinal. 

¿A qué se le considera un alimento ultraprocesado? 

A las papitas de bolsa, a las tocinetas de soya, a las salchichas, a los cereales con proteína y demás.  El estudio define los alimentos ultraprocesados como “formulaciones industriales de sustancias alimenticias (aceites, grasas, azúcares, almidón y aislados de proteínas) que contienen poco o nada de alimentos integrales y generalmente incluyen saborizantes, colorantes, emulsionantes y otros aditivos cosméticos”.

El 58% de las calorías que consumen los ciudadanos estadounidenses procede de alimentos ultraprocesados.  

 ¿Y tú?, ¿te estás excediendo? Haz una breve pausa y evalúa cuan presentes están en tu alimentación. Si no lo tienes muy claro, anota por varios días lo que estás comiendo y se te hará muy fácil identificarlos.