Food and Nutrition Conference @ Chicago

La semana pasada tuve la oportunidad de asistir al Food and Nutrition Conference & Expo, el congreso anual de la Academy of Nutrition and Dietetics, que congrega miles de colegas estadounidenses y de todo el mundo. Es un enorme congreso con más de 300 stands de expositores, demostraciones culinarias, y sesiones educativas organizadas de acuerdo a la especialidad (cáncer, nutrición deportiva, diabetes, vegetarianismo, nutrición clínica, pediatría, etc.).

Este año la cita fue en Chicago, y es la cuarta vez que tengo la oportunidad de ir a FNCE (la primera fue en San Antonio, Texas, 2003, mientras cursaba mi bachillerato). Para mi sorpresa este año fueron más de 40 estudiantes de Puerto Rico y pude compartir con estimados profesores que hace mucho tiempo no veía.

Además de ser parte de esta enriquecedora experiencia profesional, organicé mis días para conocer y disfrutar de esta espléndida ciudad. El itinerario diario (excepto los días lluviosos) comenzaba con una corrida (a patitas, no bicicleta) por el Chicago Lakefront Trail y así disfrutar las vistas del lago (Lake Michigan) uno de los Grandes Lagos.  Luego tenia un día cargado de conferencias con diversos temas; alimentación sustentable, resistencia anabólica con el envejecimiento, ingesta proteica para una máxima síntesis proteica muscular, genética y nutrición, suplementos deportivos, bienestar y salud pública, evaluación de composición corporal, antioxidantes y más… 

Para las noches, con antelación reservé asientos para ir a ver a un reconocido pianista, Ludovico Einaudi en el Chicago Symphony Orchestra, que sin conocer su trayectoria disfruté muchísimo, tanto el concierto como el teatro. Otras noches tuve la dicha de coincidir con buenos amigos que casualmente estaban en Chicago, e ir a comer y a un clásico Jazz Club en el «downtown».

El ultimo día, libre, ya sin la agenda del congreso, visité el Museo de Ciencia e Industria donde había varias exposiciones, entre ellas, unas con temas de nutrición, genética, y la historia de la bicicleta. Todos los días me moví andando, y en el metro, conocido como el Chicago «EL», un sistema de transporte rápido que presta servicio en el área metropolitana de la ciudad. De esta manera en pocos días tuve la oportunidad de vivir algo de la realidad que experimentan los residentes, mantenerme activa y equilibrar la cartera.

Chicago es una ciudad rica en arquitectura, arte, música, buena comida y eventos culturales. Me quedé con deseos de conocerla más.