¿Cómo podemos alimentarnos para retrasar el envejecimiento y disfrutar de mayor salud?

Es muy probable que lo hayas leído numerosas veces de mi parte y de muchos otros profesionales de la salud.  Sin embargo es extremadamente valioso repetirlo una y otra vez pues nuestros grandes enemigos (la industria de alimentos) es muy potente: más vegetales, menos animales, más fresco, menos procesado.

Hablemos de la inflamación, ¿qué es?

El tema no es tan simple como parece. Muchos piensan en el término “inflamación” cuando notan alguna hinchazón y moretones en el cuerpo, pero la inflamación crónica es más seria y compleja.  La inflamación es un proceso natural en el cuerpo, y constituye la primera línea de defensa contra las toxinas, infecciones y heridas. El proceso inflamatorio protege al cuerpo pero en ocasiones persiste y cuando el organismo no está siendo invadido por algo foráneo o extraño entonces es cuando estos procesos inflamatorios son perjudiciales para nuestro organismo y se convierten en nuestro enemigo. Según el Instituto Nacional de Cáncer, la inflamación crónica puede comenzar aún cuando no haya una lesión y pueden provocarla: las infecciones que no desaparecen, las reacciones inmunitarias anormales en los tejidos normales y diversas condiciones como la obesidad.

El envejecimiento se acelera con la inflamación y la solución a esto está en tu cocina, no en tu botiquín.  Además, la evidencia científica ha demostrado que enfermedades como: el cáncer, condiciones cardiovasculares, la diabetes, la artritis y el Alzheimer’s están relacionadas a procesos de inflamación crónica.

Objetivos de la alimentación para vivir más y mejor: REDUCIR LA INFLAMACIÓN, REGULAR LA GLUCEMIA.

¿Cómo reducir la inflamación?

  1. Evitando el sobrepeso y obesidad
  2. Eliminando los alimentos que la producen: carnes procesadas, grasas saturadas, grasas hidrogenadas que provienen de los alimentos ultra procesados y reduciendo el azúcar, la sal y la comida rápida.
  3. Incorporando alimentos que la reducen: Omega 3 (pescados azules, frutos secos y semillas), grasas monoinsaturadas (aceite de oliva, aguacate, frutos secos), frutas y vegetales, especias, hierbas aromáticas, café, té, chocolate negro y alimentos ricos en fibra (habichuelas, cereales integrales, frutas y vegetales).

¿Cómo se regula la glucemia? 

Cuando el nivel de azúcar en sangre es elevado (hiperglucemia), se segregan dos hormonas: la insulina y el factor de crecimiento similar a la insulina (IGF-1), con el objetivo de reducir rápidamente esos niveles de glucemia. El IGF-1 es una hormona que estimula el crecimiento de las células cancerosas y genera inflamación crónica.

Alimentos a evitar (de alta carga glucémica): bollería, azúcar, alimentos fritos, cereales azucarados, harinas refinadas y refrescos.

Alimentos a preferir (de baja carga glucémica): vegetales, frutos secos, semillas, carnes magras, huevo, pescados y frutas frescas.

¿Y algún otro consejo?  

COME LA MITAD, CAMINA EL DOBLE, RÍETE EL TRIPLE 🙂

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