•Previene enfermedades: ¡Echa a un lado las multivitaminas! El pescado es un completo multivitamínico, sobre todo del grupo B (B1, B2, B3 y B12), D, A y E. Estas dos últimas tienen una acción antioxidante y protegen de ciertas enfermedades degenerativas o cardiovasculares, así como cáncer. La vitamina D, por su parte, favorece la absorción de calcio y fosfato en el intestino y en los riñones.
•Aporta pocas calorías: el contenido calórico del pescado es bastante bajo siendo una excelente alternativa para aquellos que están haciendo un plan para perder peso. Sin embargo, hay que tener en cuenta la forma en que se prepara, ya que no es lo mismo un al horno que empanado y frito. Se aconseja cocinarlo al vapor para que pierda menos nutrientes.
•Nutrición para el crecimiento: Los pescados y los mariscos con ricos en proteínas, presentan una gran cantidad de aminoácidos esenciales para el cuerpo, imprescindibles para que el organismo de desarrolle correctamente. Por lo mismo es un excelente alimento para los niños desde temprana edad.
•Excelente fuente de Ácidos grasos Omega 3: El pescado está entre los alimentos que más aporta este nutriente esencial para reducir la presión arterial, para mejorar la salud cardiovascular, para evitar la obstrucción de los vasos sanguíneos y para protegernos del cáncer. También es bueno para aliviar la artritis reumatoide, la psoriasis y los nervios. Es excelente para mejorar las funciones cerebrales y evitar daños por envejecimiento, como es el Alzheimer y la arteriosclerosis.
•Son ricos en calcio: Excelente alternativa a la leche de vaca que tantos hoy en día han decidido eliminar de su dieta. La ingesta de pescados como las anchoas o sardinas son una gran fuente de calcio, interviniendo en la formación saludable de los dientes, los huesos, la transmisión del impulso nervioso y la coagulación de la sangre. Una lata de sardinas aporta la misma cantidad de calcio que una taza de leche. Las anchoas, los mariscos, las almejas y los berberechos son los más ricos en este nutriente.

•Fuente de yodo: Ideal para aquellas personas que padecen bocio o problemas de tiroides.También es bueno para las embarazadas ya que la falta de este nutriente puede causar problemas en el desarrollo y crecimiento del bebé. El déficit de yodo durante la gestación puede derivar en retraso mental o alteraciones

en el desarrollo de los niños pequeños. Los pescados más ricos en yodo son el salmón, el bacalao, bonito, los mejillones y el atún.
•Fácil de digerir: Su consistencia, color, sabor y digestibilidad son destacados. El pescado posee menos colágeno que la carne, por lo que se aconseja para las personas que padecen úlceras, gastritis, reflujo o dispepsia, siempre y cuando en la preparación no se añadan aceite en exceso, salsas o condimentos.