Tranqui, tranqui, no creas que va de comerse todo lo que hay en el frigorífico (nevera). ¿O sí?

El término friganismo (proveniente del inglés: freeganism) y designa un estilo de vida anticonsumista. La palabra freegan deriva de free  y vegan y sus adeptos se manifiestan contra el consumo y desperdicio excesivo de productos, siendo los alimentos su principal atención. Es un movimiento bastante radical y entre sus prácticas, las personas se reúnen para buscar los residuos de supermercados y restaurantes que puedan serles de utilidad. Es un estilo de vida. Más que por necesidad, lo hacen por razones políticas y por su impacto en el ecosistema. Si quieres leer más del tema, lo tienes servido.

Bueno, yo no soy parte de esto ni mucho menos, pero me pareció bastante atractivo el término como para llamar tu atención.😅

¿Sabías que aproximadamente un tercio de los alimentos producidos para nuestro consumo son desperdiciados? Y ese desperdicio, además de dar ganas de llorar, es responsable de ~ 8 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. O sea, potencia el calentamiento global.

¿Qué podemos hacer en casa para desperdiciar menos comida?

Hay una regla de oro, casi infalible: FIFO. Por sus siglas en inglés significa: “First in, first out”. La puedes aplicar tanto en la nevera como en la alacena. Para evitar que se nos caduque la comida, debemos colocarla de manera que los alimentos más próximos a su fecha de caducidad estén visibles y a la mano.

Otros hábitos sencillos que ayudan a no botar comida en casa son:

  • Planificar un menú semanal.
  • Hacer una lista de compras antes de ir al supermercado para comprar lo realmente necesario.
  • Almacenar adecuadamente los alimentos.
  • Congelar los alimentos que lo ameritan.
  • Calcular adecuadamente las cantidades para las recetas.
  • Ser más creativos en la cocina y aprovechar todo lo que tenemos.

Todos podemos poner de nuestra parte. Comamos lo que compramos, compremos lo que necesitamos.

¿Tienes alguna otra estrategia?